SOLIDARIDAD KOSOVO REALIZA SU TERCERA MISIÓN HUMANITARIA

El pasado 29 de Junio partía de Madrid la tercera misión organizada por Solidaridad Kosovo en ayuda y apoyo a los enclaves serbios de Kosovo-Metohija. Tres componentes de la ONG (Héctor, Jorge y Emilio) parten de madrugada desde el aeropuerto Madrid-Barajas rumbo a Bratislava, desde dónde recorren en coche los casi 900 km que separan la capital eslovaca del pueblo kosovar de Leposavić (norte de Kosovo Metohija, segunda población en importancia de la zona tras Mitrovica) dónde les esperaban otros dos miembros de la organización (Roberto y Verka) para acompañarles en esta misión.

Tomando como base de operaciones dicha ciudad, los cooperantes de Solidaridad Kosovo desarrollaron durante cuatro días una intensa actividad, llevando hasta tan lejanas tierras el apoyo y cariño transmitido por todos aquellos que han hecho posible este viaje con sus aportaciones. Este es un pequeño resumen de los días vividos.

Día 1

Después del recibimiento del día anterior, y tras recargar las pilas después de un viaje tan largo, comenzamos pronto la jornada ya que el día promete ser intenso. Pasamos toda la mañana recorriendo pequeños comercios del pueblo, haciendo acopio de todo tipo de productos que previamente nos han pedido las familias que visitaremos al día siguiente (leche en polvo, pañales, toallitas, harina, sal, aceite). Conseguimos dos objetivos, ayudar a familias necesitadas enclavadas en el sur de Kosovo y revitalizar la actividad económica del pequeño comercio serbio en el norte. Acudimos a uno de los restaurante del pueblo dónde damos cuenta de la buena calidad de la gastronomía de la zona (terminaremos haciéndonos habituales del lugar), y volvemos a los apartamentos para terminar de preparar la presentación de nuestro viaje.

Se preparó el material de primera necesidad para ser entregado

A las 16:00 acudimos a una pequeña sala en el centro de Leposavić, que pronto se quedó pequeña, y dónde gracias al trabajo de nuestra compañera Verka -haciendo de traductora al serbio- conseguimos trasladar a los vecinos de la localidad el origen, trayectoria y proyectos actuales de Solidaridad Kosovo, así como los detalles de la misión de ayuda en curso que nos había llevado allí. Gracias a la colaboración del centro cívico podemos proyectar un vídeo y presentación en diapositivas de la ONG que nuestro compañero Roberto había preparado, tanto en español como en serbio. Terminada la intervención recibimos el agradecimiento y apoyo de muchos vecinos, y nos ponen sobre la pista de dos centros de refugiados "temporales", que llevan 15 años en funcionamiento, que están al doble de su capacidad y que se encuentran en una situación muy precaria. Tomamos nota y concertamos una reunión con el encargado de estos centros.

 La conferencia impartida por los cooperantes en Leposavić fue un éxito

Día 2.

Madrugamos para ponernos en marcha hacía las siete familias que esperan nuestra pequeña ayuda. Pequeña parada en Mitrovica para terminar de comprar los últimos productos y finalmente cruzar el río Ibar en dirección hacia el sur, bajo la mirada de las tropas de la KFOR que continuan apostadas en la ciudad. Antes de cruzar, se procede a un extraño ritual que es ya habitual entre los habitantes de la zona pero que no deja de ser impactante para nosotros, españoles. El segundo coche de la misión debe cambiar sus matrículas por unas del "estado de Kosovo", que sólo sirven en esa región, para poder circular con seguridad por zona albanesa. Nosotros, con matrícula europea, en principio seremos respetados. Ponemos rumbo hacia Istok y durante toda la jornada visitamos a las familias serbias que han tenido el valor suficiente para regresar a su tierra después de la guerra. Viven en casas de nueva construcción, las ruinas de sus antiguas viviendas permanecen cerca de allí, como agrio recordatorio del pasado más reciente. Nos resulta imposible rehuir la hospitalidad de estas humildes familias, probamos (algunos sufrimos) el tradicional rakia mientras nos cuentan sus vivencias, reímos con sus bromas y estrechamos sus manos en señal de agradecimiento. Hay una ausencia total de resentimiento u odio en sus palabras, tan solo resignación por el pasado y ganas por salir adelante en el futuro.

Los voluntarios entregan material de primera necesidad a familias de refugiados retornados

Nos despedimos de nuestros acompañantes locales (nos comentan que una radio local hará en breve una reseña de nuestra visita y ayuda, de la que toman numerosas fotos), y volvemos al caer la noche hacía Leposavić. Las palabras e imágenes vistas hoy nos acompañan hasta la cama.

Día 3.

Nos reunimos a primera hora de la mañana con el encargado municipal para los centros de refugiados, con el objetivo de conocer la situación real y valorar en qué medida podemos ayudarles. Nos acompaña a conocer de primera mano la situación de estos centros. El recibimiento es frío, no entienden qué hacen cuatro jóvenes extranjeros husmeando en lo que después de tantos años ha pasado a ser su hogar. No hacen falta muchas traducciones, salta a primera vista el deplorable estado del baño y cocina, de uso común para todos los inquilinos. No cabe duda de que es muy necesaria nuestra ayuda aquí, por lo que nos ponemos en marcha para pedir presupuestos y valorar que resulta más necesario cambiar.

 Roberto, Emilio y Jorge junto al material de limpieza entregado al centro de refugiados

Finalmente acordamos la compra, entrega e instalación de un nuevo mueble-fregadero, una lavadora, una nueva cisterna para el baño, grifos, fuegos de cocina y utensilios varios para la vida diaria. Concretamos que la instalación se realice lo más pronto posible, y hacemos además entrega de materiales de limpieza e higiene para el mantenimiento de ambos centros.

 Los voluntarios dotaron al centro de refugiados de todo lo que era necesario

Días después de nuestra vuelta nos comunican nuestros colaboradores que, al volver al centro para supervisar los trabajos de instalación de los muebles y electrodomésticos, se acercan muchos de los refugiados que aguardaron desconfiados el primer día, y les transmiten su inmensa gratitud por el gesto realizado que tanto les va a mejorar su calidad de vida, y sus disculpas por el comportamiento del último día. Por supuesto, no hay nada que perdonar

 La ayuda también consistió en cambiar lavaderos, mobiliario, grifos y tuberías dañadas por el paso del tiempo

 Día 4

Recibimos la llamada de la doctora encargada del centro municipal de salud de Leposavić, que nos traslada las necesidades de suero, adrenalina y otros medicamentos que escasean en el centro médico, y nos pide nuestra ayuda y colaboración. Acudimos en su compañía a la farmacia más cercana, en el mismo Leposavić, y encargamos todo lo necesario, de lo que parte (el suero) no llega más que por petición especial y tardará unos días (nuestros compañeros que quedan allí nos confirmarán días más tarde, con fotos incluidas, la correcta recepción de todo el encargo). Del resto hacemos entrega en el centro médico, saludando a las enfermeras y doctores que allí desempeñan su labor y recibiendo su agradecimiento.


 Hicimos entrega de la medicación que nos reclamó el centro médico de Leposavić

Dando por finalizado el trabajo por esta ocasión, y antes de partir de regreso al día siguiente, decidimos organizar una pequeña reunión y brindar con nuestros nuevos amigos por su hospitalidad y apoyo durante estos días. Nos aguarda aún una pequeña sorpresa, cuándo el dueño de los apartamentos dónde hemos estado alojados nos obsequia con una botella de rakia artesanal especialmente dedicada, y se une al brindis con nosotros. Alguno de nosotros, además, aprovecha para comprar y probar el vino tinto de la región, elaborado en los monasterios, famosos en la región y que no desmerecen en absoluto esa fama. 

Con sensaciones encontradas, el recuerdo por siempre en nuestras memorias y, a buen seguro, en los amigos que nos acompañaron durante este viaje (gracias Verka, gracias Roberto, y gracias también a nuestro nuevo colaborador serbio en la región: Milos), abandonamos Kosovo rumbo de nuevo a Madrid.Como pudimos trasladar en diversas conversaciones con vecinos y amigos, los que hemos ido en este viaje somos sólo algunos de los miembros de un grupo mayor de personas que componen la ONG, cuya ayuda y colaboración resulta imprescindible para permitir que proyectos como el de este viaje salgan adelante. En el futuro, estamos seguros, no faltarán ganas ni compañeros dispuestos para repetir esta experiencia y continuar con el proyecto de solidaridad iniciado.

En nombre de todos los que formamos parte de Solidaridad Kosovo GRACIAS por vuestro apoyo y por creer en una forma diferente de llevar la solidaridad a un rincón tristemente olvidado de Europa. Hasta la próxima.