PREOCUPACIÓN POR EL AUGE DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER EN KOSOVO Y SU TOLERANCIA SOCIAL E INSTITUCIONAL

El Poder Judicial de la autoproclamada República de Kosovo no protege el derecho a la vida y la integridad física y psíquica de las mujeres albanokosovares, afirman diferentes asociaciones de defensa de los derechos civiles en aquella región. Estas declaraciones vendrían precedidas de numerosas muertes por violencia sexista, siendo una de ellas la de Diana Kastrati, una joven albanesa que murió asesinada a manos de su marido después de que ésta hubiera denunciado los maltratos que sufría y que la solicitud de protección que interpusiera ante el Tribunal Municipal de Prístina le fuera denegada.

En el Kosovo independiente por la gracia occidental, miles de mujeres sufren maltrato diario por parte de sus parejas, pese al mutismo de los políticos occidentales que sustentan con subvenciones de dinero público la existencia de aquel pseudoestado. Sirva como ejemplo de dichos políticos, el de la ex Secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton, que pese a su reconocido feminismo y su reciente discurso en Kosovo a favor del “empoderamiento de las mujeres”, ahora, en su también tradicional hipocresía y oportunismo, no condena los hechos, guardando silencio ante estos tristes y deleznables sucesos.

Tras el asesinato de la joven, los padres de Diana presentaron una demanda ante el Tribunal Constitucional de Kosovo por la inacción de la Corte Municipal en la protección de su hija. Tras una larga espera de dos años el Tribunal Constitucional les ha dado la razón. Gezim Kastrati, el padre de Diana, dijo que él y su esposa sólo esperan que esta resolución sirva para que los tribunales de Kosovo se tomen en serio la violencia contra la mujer y el caso de su hija no se vuelva a repetir.

De acuerdo con la ley, la policía y los tribunales deben proteger a las mujeres y a las niñas afectadas por la violencia. Pero esto en el Kosovo actual no sucede. Según Behxhet Shala, director ejecutivo del Consejo para la Defensa de los Derechos Humanos y  Libertades, el Estado es responsable de lo que le pasó a Kastrati y de que todavía su marido no haya sido detenido y juzgado."Se deben tomar acciones penales concretas, ya que las instituciones locales no protegieron los derechos humanos de la joven", dijo Shala.

Para Gusia Edi, jefe de información de la Agencia de Igualdad de “Género” de Kosovo, el caso Kastrati demuestra como las leyes se aplican en contra de las políticas y leyes adoptadas para la protección de las víctimas de la violencia doméstica."El respeto a la igualdad de género y la protección de los derechos de las mujeres - y los derechos humanos en general - no se pueden lograr sin estado de derecho y responsabilidades institucionales", dijo Gusia.


Hillary Clinton que pide el empoderamiento de la mujer en Kosovo, ahora guarda silencio ante el maltrato que sufre la mujer albanokosovar