FRACASO DEL DIÁLOGO ENTRE LA U.E Y SERBIA: LA VARIABLE GEORGE SOROS


Recientemente, con el inicio de las negociaciones para la adhesión de Serbia a la Unión Europea, las autoridades europeas habrían exigido al Gobierno serbio la normalización de las relaciones con las autoridades albanokosovares comandadas por el, según el informe Marty, traficante de órganos Hashim Thaci.

Iniciadas estas negociaciones con la mediación de la baronesa Catherine Asthon, el Gobierno serbio y las autoridades albanokosovares habrían conseguido algunos acuerdos menores en cuanto al control de fronteras, siendo imposible una solución definitiva al conflicto entre ambas partes a causa de la cerrazón albanokosovar y la parcialidad europea.



Cuando se negocia, el sentido común nos dicta que habría que alcanzar un punto de acuerdo y consenso que satisfaga a ambas partes. Pero en esta ocasión a Serbia no sólo se le ha negado de forma sistemática su propuesta de dotar de autonomía a los municipios serbios de Kosovo, sino que incluso se  le ha llegado a forzar para que admita la independencia de Kosovo, cuando 5 miembros de la Unión Europea, entre ellos España, no la reconocen.

La Unión Europea estaría sufriendo en estos momentos la crisis institucional más grave de su corta historia, por lo que cuesta creer que quiera renunciar a un nuevo mercado como el serbio, como parece realmente cuando impone a serbia unas condiciones humillantes de imposible cumplimiento. La Unión Europea debería comprender que su supervivencia depende de una Serbia europea, por lo que las duras condiciones impuestas a Serbia actúan en contra de sus intereses reales.

Los expertos en geopolítica, convergen en señalar que este extraño comportamiento europeo estaría supeditado a los intereses particulares de Turquía, Estados Unidos, Albania y la CDU alemana (no del SPD o la derecha nacionalista alemana, con amplio espectro pro-serbio entres sus militantes). Nosotros, en el presente artículo, vamos a seguir una segunda pista que podría complementar a la primera: La variable del multimillonario y especulador George Soros, del que se conoce su interés por hacerse con la explotación de Minas Trepca, que se encuentran localizadas en el Norte de Kosovo y cuyo reconocimiento autonómico podría dar al traste con las aspiraciones del magnate.
                                   
¿QUÉ SON LAS MINAS DE TREPCA?

Las minas de Trepca (en número mayor a 40), explotadas por griegos,  romanos y  turcos, son las más importantes fuentes de plomo y zinc de Europa. Hay suficientes depósitos de lignito en las minas, como para abastecer la demanda actual durante los próximos 1.300 años. La capacidad de las refinerías de Trepca es la tercera del mundo. Sirva como prueba de la importancia de estas minas, que el último director de éstas informó que “en los últimos tres años hemos minado 2.538.124 toneladas de ganga de plomo y zinc, y hemos producido 286.502 toneladas de plomo y zinc metálico y 139.789 toneladas de puro plomo, zinc, cadmio, plata y oro” .

Las minas de Trepca, valoradas en más 5 mil millones de dólares, se encuentran abandonadas en la actualidad. Situadas en la parte septentrional del municipio de Kosovska Mitrovica(municipio de Zvecan), quedan comprendidas dentro de la zona de mayoría serbia que no reconoce a las instituciones kosovares impuestas por la OTAN (el 99,24% de su población mediante referendum no vinculante del 14-15 de febrero de 2012). Esta situación imposibilita su explotación por parte de empresas vinculadas a intereses occidentales, lo que genera una tensión permanente en el lugar que impide la pacificación de ese territorio.

Una de las personalidades más interesadas en la explotación de dichas minas, sería el magnate de las finanzas y especulador George Soros, conocido por haber sacado a la libra esterlina del SME cuando esta moneda estaba siendo intervenida por el Banco Central Británico con el fin de cumplir con los criterios de convergencia europeos.

Tras la unificación alemana, el Estado germano había sufrido un auge de la inflación, lo que había llevado a su banco central a subir los tipos de interés. Esta situación de crecimiento y de apreciación del marco alemán debilitó el par Libra-Marco hasta hacer necesaria la intervención de la moneda británica por parte del gobierno de John Major y el Banco Central Británico. Lo que pretendía el Gobierno Británico era evitar que la libra se saliese del sistema de regulación de cambios del Sistema Monetario Europeo, que posteriormente crearía las bases de los que sería el Euro. En este sentido el Banco central Británico comenzó a vender marcos de sus reservas y a comprar libras con el fin de que su moneda no oscilase menos de un 6% desde el pivote fijado en 1 libra-2,95 marcos alemanes.

En un primer momento el Banco Central Británico consiguió frenar la tendencia bajista de la libra, iniciando ésta un movimiento lateral. Todo cambió cuando en septiembre de 1992 el fondo de George Soros apostó contra la libra  10 billones de dólares, lo que hizo caer a esta más de un 15%, haciendo saltar todos los stop loss (lo que arruinó a miles de personas) y consiguió hacer salir a la libra del SME.

Desde entonces, este tiburón de las finanzas (junto con otras lampreas que siguen sus movimientos), habría seguido enriqueciéndose con acciones especulativas como la descrita, siendo sus últimas operaciones, según el Wall Street Journal, las de apostar contra la divisa europea a través de los fondos Capital Advisors y Soros Fund Mangament.

Pues bien, este especulador estaría interesado en la explotación de minas Trepca y por ello sería el primer interesado en que la mancomunidad de municipios serbios no obtuviera autonomía alguna, lo que le podría hacer perder suculentas ganancias. En este sentido, dentro de esta hipótesis, las presiones de la Unión Europea a Serbia para renunciar a cualquier tipo de autonomía de los municipios serbios de Kosovo, no respondería sólo a los intereses de Alemania, Albania, Turquía o Estados Unidos, sino también a  especuladores como George Soros.


Miguel Gómez.