LOS CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD NO PRESCRIBEN NUNCA


Magdeline Albright, ex-secretaria de Estado norteamericana, presenta su último libro en una conocida librería de la capital Checa. Una decena de activistas de la asociación "amigos checos de los serbios de Kosovo" se le acercan y, de forma pacífica y educada, le piden que les firme una serie de carteles y un CD que contienen imágenes demostrativas del genocidio de los serbios en Kosovo. Albright, gritando y de forma inquisitorial, exige a los miembros de esta entidad salir fuera del recinto donde se está produciendo dicha presentación. Los activistas no se van, y los guardaespaldas de la señora Albright, como vulgares matones, agreden físicamente y verbalmente a estas personas. Posteriormente aparece la policía en el lugar, sin que se produjera ninguna detención.